pornstars Estaba en la secundaria. Mi novia y yo llevamos juntos mĂĄs de un año. Dado que la relaciĂłn ha sido tan larga, nos hemos sentido extremadamente cĂłmodos en la comunicaciĂłn entre nosotros. Dic. PodrĂamos contarnos fĂĄcilmente todo el uno al otro. Los dos querĂamos tener sexo, pero mi novia tenĂa miedo de renunciar a su virginidad. Incluso me hizo una mamada, pero a la hora de follar, no la aceptaba. Nuevamente, un dĂa comenzamos a pasar el rato en nuestra casa, sabiendo que la casa estarĂa vacĂa para nosotros. Comenzamos besĂĄndonos y progresamos hasta hacer el amor. DespuĂ©s de un sexo caliente como de costumbre, mi novia comenzĂł a lamerme la polla tomĂĄndola en su mano. Me volviĂł loco lamiĂ©ndome apetitosamente durante mucho tiempo y me hizo correrme llevĂĄndome a las cimas del placer. AsĂ que me volvĂ hacia su coño, pero ella retrocediĂł, diciendo que no. Solo voy a lamerlo, y comencĂ© a lamer tu coño, diciendo disfruta de un poco de placer. mientras le lamĂa el coño, tambiĂ©n comencĂ© a tocarle el culo. Cuando le lamĂ el coño, mi novia debiĂł estar complacida de que ella dijera que me follara el culo, mi amor. De repente me sorprendĂ, e inmediatamente comencĂ© a presionar mi polla en su culo, diciendo, estĂĄ bien, amor. Oh, me estaba moviendo rĂĄpido, diciendo que cambiarĂa de opiniĂłn o algo asĂ.
Solo estaba presionando su trasero, y ella sacĂł crema en su bolso, diciendo que duele mucho, mi amor. AquĂ, dijo que me lo frotara bien en el trasero. AdemĂĄs de eso, me puse mucha crema en el ojete y la polla. Luego puse mi polla entre sus muslos contra su agujero del culo y luego me metĂ en ella Decentemente. Fue difĂcil meter la cabeza. Ăl habĂa asimilado el resto con facilidad. Cuando comencĂ© a ir y venir adentro, duele, mi amor, comenzĂł a decirse que se salĂa de mĂ. ComencĂ© a bombear y gritar a mi novia repetidamente, diciendo que nunca volverĂa a tener esta oportunidad. cuanto mĂĄs gritaba, mĂĄs rĂĄpido aceleraba. Cuanto mĂĄs gritaba, mĂĄs lo disfrutaba, y habĂa alcanzado las cimas del placer en los gritos. AdemĂĄs de eso, me sentĂ aliviado al verter mi semen en ese hermoso trasero gimiendo oh oh despuĂ©s de hacer mis Ășltimos geles git en tu trasero. Mi novia, que se sintiĂł aliviada despuĂ©s de salir de eso, comenzĂł a decir: volverĂĄs a ver este trasero, me arruinaste. Me acostĂ© disfrutando de la increĂble comodidad de que nunca habĂa estado allĂ.